A medida que cada vez más empresas adoptan el trabajo remoto, garantizar la seguridad de los datos sensibles y la información confidencial se ha convertido en una prioridad absoluta. Con el trabajo remoto, aumenta el riesgo de violaciones de seguridad y ciberataques. Para mitigar estos riesgos, es fundamental implementar medidas de seguridad robustas y considerar la capacitación de los empleados en las mejores prácticas de seguridad.
Aunque el trabajo remoto ofrece muchos beneficios, como la reducción de costos operativos y el acceso a un mayor talento, esta tendencia también abre más oportunidades para que los ciberdelincuentes infiltren el sistema y roben información sensible. Las empresas deben comprender por qué la identidad digital es importante y cómo puede prevenir diferentes tipos de amenazas digitales.
Un ciberataque o una brecha de seguridad puede derivar en pérdida de clientes, deterioro de la reputación de la marca y disminución de la productividad y operaciones. De hecho, las tasas de abandono de clientes pueden aumentar hasta un 30 % tras un ataque o brecha de seguridad.
El alto costo de los ciberataques afecta a organizaciones de todos los tamaños, por lo que es crucial tomar las precauciones adecuadas para protegerse contra hackers o cualquier otro tipo de vulnerabilidad. Esto implica contar con un plan sólido de respuesta ante incidentes.
Riesgos de seguridad comunes para equipos remotos
El cambio hacia el trabajo remoto genera nuevos desafíos en materia de seguridad. La flexibilidad y el ahorro de costos que ofrece tener equipos distribuidos en distintas ubicaciones son beneficios muy valorados, pero también crean más puntos de acceso para posibles ciberataques. Sin un soporte adecuado, estas empresas pueden exponer datos sensibles, propiedad intelectual y sistemas críticos a los ciberdelincuentes.
La transición al trabajo remoto amplía la superficie de ataque, por lo que es fundamental que las empresas conozcan y aborden las vulnerabilidades únicas que enfrentan los equipos distribuidos. Estas vulnerabilidades pueden poner en riesgo datos sensibles, propiedad intelectual y sistemas críticos si no se gestionan correctamente.
Comprender el costo potencial de la evaluación de vulnerabilidades es clave para evaluar y mitigar los riesgos de manera efectiva. No asegurar adecuadamente los entornos de trabajo remoto puede derivar en brechas de datos, pérdidas financieras y daños a la reputación de la marca. A continuación, se presentan algunos de los riesgos de seguridad más comunes que los equipos remotos deben tener en cuenta:
- Credenciales robadas o pocas
Las contraseñas débiles o robadas se encuentran entre las principales amenazas de seguridad que enfrentan los equipos remotos. Los empleados suelen reutilizar contraseñas en diferentes plataformas; por lo tanto, una vez que un ciberdelincuente logra robar estas credenciales, puede acceder fácilmente de forma no autorizada. Las contraseñas son uno de los principales puntos de entrada para los hackers y, sin una gestión y protección adecuadas, pueden provocar brechas de seguridad graves.
- Ataques de phishing
Entre todas las técnicas de hackeo utilizadas por los ciberdelincuentes para obtener acceso, el phishing sigue siendo una de las más efectivas. Sin una forma de verificación personal a través de la interacción cara a cara, esta amenaza es aún más vigente hoy en día para el personal que trabaja desde casa que para los empleados en oficina. Mediante correos electrónicos, mensajes o URLs falsificados que parecen legítimos, muchos empleados son susceptibles a perder sus datos de inicio de sesión, información bancaria y a descargar malware.
- Redes y dispositivos inseguros
Los trabajadores remotos se conectan al sistema corporativo usando dispositivos personales y redes Wi-Fi públicas, entre otros, los cuales son altamente vulnerables a ataques de tipo “man-in-the-middle” (interceptor), una situación en la que los hackers interceptan los datos entre el usuario y el sistema. Además, los dispositivos personales no cuentan con la misma seguridad que los dispositivos corporativos, lo que los hace muy susceptibles a malware, ransomware y otro software malicioso.
- Poca protección de los endpoints
Las computadoras que muchos empleados usan para trabajar, al acceder a los sistemas de sus organizaciones, suelen ser dispositivos personales que no cuentan con la seguridad adecuada. Al carecer de protecciones como antivirus o cifrado del dispositivo, se vuelven fácilmente vulnerables a brechas de datos, infecciones de malware e incluso ransomware.
- Acceso descontrolado a información crítica
Uno de los riesgos que enfrenta el teletrabajo es el acceso descontrolado a información sensible de la organización. El empleado que trabaja desde casa u otras ubicaciones remotas puede preferir almacenar documentos confidenciales en computadoras personales o en la nube, lo que los expone al riesgo de accesos no autorizados y filtraciones involuntarias.
- Falta de capacitación
El error humano suele jugar un papel importante en las brechas de seguridad. Sin el conocimiento adecuado sobre los riesgos de seguridad y las mejores prácticas, una persona puede descargar archivos adjuntos maliciosos o no detectar el uso constante de contraseñas débiles. Esto genera una brecha en la estrategia general de seguridad, que termina siendo etiquetada como “insegura”.
- Vulnerabilidades de terceros
Las personas que necesitan trabajar de forma remota suelen recurrir a terceros para llevar a cabo todo el trabajo. Esto incluye desde proveedores externos hasta empresas de software como servicio (SaaS) para la gestión de proyectos, así como servicios de comunicación. Las amenazas más dañinas generadas por terceros provienen de una mala evaluación y protocolos de seguridad débiles.
Conociendo los riesgos de seguridad comunes que amenazan a los equipos remotos, es importante tomar medidas proactivas para mitigar estas amenazas, empezando por un plan integral de respuesta a incidentes.
Los proxies de ISP — incluidos los proxies rotativos para el cambio dinámico de IP — ofrecen una solución integral para quienes buscan un acceso a internet más rápido y confiable. En cuanto a fiabilidad, proporcionan conexiones consistentes, geo-redundancia y alta seguridad. Y en cuanto a velocidad, ofrecen almacenamiento en caché local, enrutamiento optimizado, menor latencia y balanceo de carga.
Las mejores prácticas de seguridad para equipos remotos
- Desarrollar un plan de respuesta ante incidentes
Tener un plan de respuesta a incidentes bien definido es crucial en caso de una brecha de seguridad. Un plan de respuesta a incidentes detalla los pasos que los empleados deben seguir ante un ciberataque o una vulneración de seguridad. El plan debe incluir información como a quién contactar, cómo contener la brecha y cómo comunicarla a las partes relevantes. Asegúrate de que tu plan esté actualizado y que los empleados estén capacitados en su aplicación.
Por ejemplo, el plan debe describir las acciones que deben tomar los empleados cuando pierdan un dispositivo con datos sensibles, detecten accesos no autorizados a la infraestructura, reconozcan actividades inusuales en cuentas o descubran una vulnerabilidad de seguridad.
Para los intentos de phishing específicamente, entrenar a tu equipo en el método SLAM (Remitente, Enlaces, Adjuntos, Mensaje) les brinda un marco sencillo para evaluar rápidamente correos sospechosos antes de que se conviertan en incidentes de seguridad.
También es fundamental contar con un plan de respaldo y recuperación, y compartirlo con tu equipo distribuido para que sepan exactamente cómo actuar ante una fuga de datos. Esto te ayudará a restablecer el sistema lo más rápido posible, contener el alcance de la brecha y minimizar tiempos de inactividad costosos y daños innecesarios.
- Mejorar la seguridad de los endpoints
Cuando los miembros del equipo usan sus propios equipos para conectarse remotamente a tu sistema, debes asegurarte de que los dispositivos que utilizan sean seguros (por ejemplo, computadoras, smartphones y tablets).
Asegúrate de contar con una política integral de seguridad de datos, que incluya un protocolo BYOD (trae tu propio dispositivo). Para proteger los datos en tránsito, todas las conexiones a tu sistema deben realizarse a través de una red segura y una plataforma HTTPS.
El manejo de la seguridad del correo electrónico es una parte crítica de la gestión de endpoints. Motiva a los empleados a usar técnicas avanzadas para bloquear correos no deseados, ya sea en Gmail, Yahoo Mail o Outlook. Implementar filtros robustos de spam puede prevenir ataques de phishing y reducir la exposición a contenido malicioso potencial.
Los correos electrónicos deben estar encriptados y pueden protegerse con una política DMARC; además, el acceso a escritorios remotos debe realizarse mediante una Red Privada Virtual (VPN). Por ejemplo, Namecheap es una VPN muy accesible que se ha ganado una buena reputación como una opción segura y confiable.
Tus empleados deben tener instalado software de protección en sus dispositivos para resguardar la información y evitar robos de identidad. Esto incluye antivirus y firewall básicos, software de recuperación de datos, y programas avanzados que usan aprendizaje automático y análisis de comportamiento para detectar actividades o patrones sospechosos.
Considera usar infraestructuras de escritorio virtual para facilitar la distribución y gestión de costos. Al final del día, prevenir las brechas de seguridad es mucho menos costoso que remediarlas si ocurren.
- Reforzar la gestión de contraseñas
¿Sabías que las contraseñas débiles o robadas representan hasta el 80 % de los ataques? Asegurarte de que los miembros de tu equipo usen contraseñas fuertes para acceder a tu sistema puede ayudar a reducir significativamente el riesgo de ataques.
Cada miembro del equipo debe tener un nombre de usuario y una contraseña únicos para acceder a la red y las plataformas de software. Además, no deberían usar las mismas credenciales de acceso para sitios personales.
Si necesitas compartir una cuenta y las credenciales de acceso para sitios específicos, utiliza una aplicación de gestión de contraseñas (por ejemplo, LastPass). Estas herramientas permiten generar contraseñas robustas y almacenarlas de forma segura para que todo el equipo pueda acceder.
Además, la mayoría de las plataformas de software permiten activar la autenticación en dos pasos (también llamada verificación en dos factores) en el proceso de inicio de sesión, para garantizar que una contraseña robada por sí sola no comprometa la cuenta.
- Establecer un control de acceso
Con empleados remotos que se conectan regularmente a tu red desde diferentes lugares, el riesgo de posibles brechas de seguridad es alto. Por eso, es fundamental prestar atención a la seguridad del acceso remoto.
No todos en tu equipo necesitan acceso a toda la información de la empresa. Muchas plataformas de software y sistemas de gestión documental permiten configurar controles de acceso basados en roles. Esto te permite otorgar privilegios de acceso solo a quienes necesitan información específica para realizar sus funciones laborales.
Implementar sistemas de control de acceso tanto cibernético como físico, como torniquetes de seguridad, puede ayudar a minimizar la cantidad de datos que los delincuentes pueden robar, incluso si logran hackear tu sistema usando las credenciales de algún miembro del equipo.
Además, muchas de estas aplicaciones permiten rastrear quién ha visto, editado o compartido qué datos y desde dónde, para que puedas identificar actividades sospechosas o patrones inusuales que podrían indicar un ataque. Por ejemplo, puedes tomar medidas si detectas que un usuario inicia sesión desde dos ubicaciones diferentes al mismo tiempo.
- Ofrecer capacitación a los empleados
Los errores humanos y la negligencia son las principales causas de las brechas de datos, por lo que es fundamental que tus trabajadores remotos sepan cómo protegerse a sí mismos y a tu red de miradas indiscretas.
Un proceso de incorporación completo es esencial, especialmente para un equipo remoto, para asegurar que cada miembro entienda la importancia de seguir la política de seguridad. También debes proporcionar el soporte técnico adecuado para ayudarles a implementar los pasos necesarios, como configurar sus dispositivos y establecer servicios VPN.
Además, es importante realizar capacitación continua sobre cómo prevenir amenazas cibernéticas, como phishing, malware, ransomware y e-skimming. Mantén la conciencia activa mediante comunicaciones regulares sobre las mejores prácticas de seguridad más recientes para que no bajen la guardia.
Por último, implementa un proceso integral de desvinculación para manejar la separación de empleados. Por ejemplo, debe incluir una lista de verificación que asegure que se revocan todos los privilegios de acceso y que los exempleados ya no tengan acceso a tus sistemas, red o datos sensibles.
- Usar canales de comunicación seguros
Incentiva a tus empleados a utilizar canales de comunicación seguros, como aplicaciones de mensajería encriptada o redes privadas virtuales (VPN), cuando transmitan datos sensibles. Además, asegúrate de que estén conscientes de los riesgos que implica usar redes Wi-Fi públicas no seguras y anímales a usar VPN cuando accedan a información sensible a través de estas redes. Por último, pero no menos importante, considera el proveedor de tu sitio web y asegúrate de contar con hospedajes seguros para WordPress.
- Actualizar e implementar parches a los sistemas con regularidad
Mantener los sistemas actualizados con los últimos parches y actualizaciones de seguridad es fundamental para prevenir brechas de seguridad. Los hackers suelen aprovechar vulnerabilidades en software desactualizado para obtener acceso no autorizado a los sistemas. Asegúrate de que tu equipo de TI actualice y aplique parches regularmente en todos los sistemas, incluyendo laptops, servidores y demás dispositivos usados por los trabajadores remotos.
Herramientas de seguridad esenciales para equipos remotos
Gestionar equipos remotos requiere contar con las herramientas de seguridad adecuadas para proteger datos sensibles y garantizar comunicaciones seguras. Veamos con más detalle algunas de las principales herramientas de seguridad que todo equipo remoto debería implementar:
- Redes Privadas Virtuales (VPN)
Ayudan a asegurar el acceso a Internet cuando se conecta a sistemas corporativos desde ubicaciones remotas. Encriptan los datos, ocultan las direcciones IP de los empleados y bloquean accesos no autorizados, especialmente en redes públicas. - Software de protección de endpoints
Antivirus y anti-malware ofrecen defensa contra amenazas externas como ransomware, phishing y otros tipos de malware. Dado que cada empleado usa múltiples dispositivos personales para trabajar, la protección en cada endpoint es clave para la seguridad. - Soluciones de gestión de contraseñas
Gestores de contraseñas como Dashlane o Bitwarden permiten almacenar y administrar credenciales de forma segura. Estas herramientas facilitan el uso de contraseñas complejas y únicas para cada cuenta, reduciendo significativamente el riesgo de brechas por contraseñas débiles o reutilizadas. - Autenticación Multifactor (MFA)
Este método combina varios factores de verificación para asegurar la identidad del usuario. Al mezclar una contraseña con otro factor —como verificación vía teléfono o escaneo biométrico— se reduce drásticamente la probabilidad de accesos no autorizados en aplicaciones para equipos remotos. - Herramientas de cifrado de datos
El software de cifrado garantiza que los datos sensibles sean ilegibles sin la clave correcta para descifrarlos. Encriptar comunicaciones, archivos y correos electrónicos asegura que, incluso si los datos son interceptados, permanecen protegidos de accesos indebidos. - Gestión de Información y Eventos de Seguridad (SIEM)
Herramientas SIEM como LogRhythm o Datadog monitorean los eventos en la red y los analizan. Pueden detectar patrones inusuales que indican incidentes de seguridad, permitiendo una respuesta rápida ante amenazas emergentes.
Integrar estas herramientas de seguridad en tu flujo de trabajo protege contra las ciberamenazas y asegura la información crítica para el negocio, permitiendo que las organizaciones operen con confianza en un entorno digital.
Por último
Usar un equipo distribuido es una excelente manera de reducir costos operativos, pero debes asegurarte de no escatimar en la seguridad informática. Es fundamental invertir en la implementación de las medidas adecuadas de ciberseguridad y comunicar claramente los protocolos de seguridad a tu equipo. Esto garantiza que se sigan los pasos correctos para proteger la información crítica de tu negocio.
En conclusión, aplicar estas 7 mejores prácticas de seguridad y utilizar las herramientas adecuadas puede marcar una gran diferencia para salvaguardar los datos sensibles y la información confidencial de tu empresa. Al desarrollar un plan de respuesta a incidentes, mejorar la seguridad de los endpoints, reforzar la gestión de contraseñas, establecer controles de acceso, capacitar a los empleados, utilizar canales de comunicación seguros y mantener los sistemas actualizados, podrás reducir significativamente el riesgo de una brecha de seguridad.





